Tratado de No Proliferación Nuclear (1968)

El Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares fue firmado por Estados Unidos y la Unión Soviética el 1 de julio de 1968, a principios del período de Distensión. Fue ratificado por el Congreso de los Estados Unidos al año siguiente y se convirtió en ley en marzo de 1970. El tratado busca desalentar el desarrollo y el intercambio de tecnología de armas nucleares, al tiempo que permite el uso de la energía nuclear con fines pacíficos, como el suministro de energía:

“Considerando la devastación que causaría a toda la humanidad una guerra nuclear y la consiguiente necesidad de hacer todos los esfuerzos posibles para evitar el peligro de tal guerra y tomar medidas para salvaguardar la seguridad de los pueblos ...

Artículo I. Cada Estado Parte en el Tratado con armas nucleares se compromete a no transferir a ningún receptor armas nucleares u otros artefactos explosivos nucleares ni el control de tales armas o artefactos explosivos directa o indirectamente; y de ninguna manera para ayudar, alentar o inducir a ningún Estado no poseedor de armas nucleares a fabricar o adquirir de otro modo armas nucleares u otros artefactos explosivos nucleares, o controlar tales armas o artefactos explosivos.

Artículo II. Cada Estado Parte en el Tratado no poseedor de armas nucleares se compromete a no recibir la transferencia de ningún cedente de armas nucleares u otros artefactos explosivos nucleares ni del control de tales armas o artefactos explosivos directa o indirectamente; no fabricar ni adquirir armas nucleares u otros dispositivos explosivos nucleares; y no buscar ni recibir asistencia en la fabricación de armas nucleares u otros dispositivos explosivos nucleares.

Artículo III. Cada Estado Parte en el Tratado no poseedor de armas nucleares se compromete a aceptar las salvaguardias establecidas en un acuerdo que se negociará y concertará con el Organismo Internacional de Energía Atómica de conformidad con el Estatuto del Organismo Internacional de Energía Atómica y el sistema de salvaguardias del Organismo. con el exclusivo propósito de verificar el cumplimiento de sus obligaciones asumidas en virtud del presente Tratado, con miras a prevenir el desvío de energía nuclear de usos pacíficos a armas nucleares u otros artefactos explosivos nucleares ...

Artículo IV. Nada de lo dispuesto en este Tratado se interpretará en el sentido de que afecte el derecho inalienable de todas las Partes en el Tratado de desarrollar la investigación, la producción y el uso de la energía nuclear con fines pacíficos sin discriminación y de conformidad con los artículos I y II de este Tratado ...

Artículo V. Cada parte en el Tratado se compromete a tomar las medidas apropiadas para asegurar que, de conformidad con este Tratado, bajo la debida observación internacional y mediante los procedimientos internacionales apropiados, los posibles beneficios de cualquier aplicación pacífica de explosiones nucleares se pongan a disposición de los Estados no poseedores de armas nucleares. Parte en el Tratado sobre una base no discriminatoria y que el cargo a esas Partes por los artefactos explosivos utilizados será lo más bajo posible y excluirá cualquier cargo por investigación y desarrollo ...

Artículo VI. Cada una de las Partes en el Tratado se compromete a entablar negociaciones de buena fe sobre medidas efectivas relacionadas con el cese de la carrera de armamentos nucleares en una fecha temprana y el desarme nuclear, y sobre un Tratado de desarme general y completo bajo un control internacional estricto y eficaz.

Artículo VII. Nada en este Tratado afecta el derecho de cualquier grupo de Estados a concertar tratados regionales a fin de asegurar la ausencia total de armas nucleares en sus respectivos territorios ... ”